Gaza
Reporte: Marzo 2008

Pauline Ayyad perdió a su esposo a manos de terroristas en la ciudad de Gaza en 2007. Rami Ayyad dirigía una librería cristiana para la Sociedad Bíblica Palestina. Aunque recibió regulares amenazas de extremistas y la librería había sido bombardeada dos veces, Rami siempre le decía a su esposa: "Jesús es el amor de mi vida y nunca lo negaré, sin importar lo que suceda".
El sábado 6 de octubre de 2007, Rami de 26 años, fue secuestrado por tres hombres, "fundamentalistas con largas barbas", como se los describió a Pauline en una llamada telefónica el sábado después de que hubieran capturado a su esposo. Temprano a la mañana siguiente, marcado con heridas de cuchillo y agujeros de bala, fue encontrado el cuerpo de Rami cerca de la librería.
Pauline y Rami en ese entonces tenían dos hijos pequeños, George de 2 años, Wissam de 1 y ella estaba embarazada de su tercero. Dió a luz a una pequeña en febrero de 2008, a la cual llamo ‘Sama’, que significa cielo en árabe, porque “su padre está en el cielo.
Estaba muy enojada, especialmente con la persona que le disparó a su esposo. "Solía culpar a Dios todo el tiempo", dijo. "Le dije al Señor, ‘¿Qué bien va a salir de esto? ¿Qué bien podría pasarme después de la muerte de mi marido? "Odiaba a los musulmanes. Odié a todos’”. Entonces el Señor habló a Pauline a través de Eclesiastés 3. Se dio cuenta de que la muerte de Rami estaba de acuerdo con el tiempo de Dios y que sus asesinos eran herramientas de Dios, utilizadas para sus propósitos. “Ese fue el comienzo del viaje del perdón”, dijo. “Los perdoné, pero muy superficialmente. Realmente yo no los perdonaba”.
En los meses posteriores a la muerte de su marido, la Sociedad Bíblica mudó a su personal, incluida Pauline y sus hijos, a Gaza. Ya no estaban seguros en el territorio administrado por el grupo islamista Hamas. Pauline y sus tres hijos se reasentaron en la ciudad cisjordana de Belén. Recibieron apoyo y aliento de los cristianos de todo el mundo, pero ella todavía luchaba con sus sentimientos hacia los asesinos de su esposo.
El proceso de perdón que Dios había iniciado en Pauline finalmente se completó cinco años después del asesinato de Rami. En una conferencia en 2012, Pauline se dio cuenta de que los musulmanes que vivían a su alrededor eran los que ella necesitaba alcanzar. “Liberé mi perdón a esas personas”, dijo, “y me sentí como una persona totalmente diferente. Sentí que tenía un nuevo espíritu, un nuevo corazón y una nueva mente llena de perdón y de aceptación a la situación que el Señor me permitió en mi vida”.
Hoy en día, Pauline está involucrada en varias formas de acercamiento a las mujeres musulmanas en su comunidad de Belén. También opera una pequeña tienda de regalos cerca de la Iglesia de la Natividad, que vende recuerdos a turistas para sustentar a sus tres hijos. En asociación con la Sociedad Bíblica Palestina, VDLM ha brindado algo de apoyo a lo largo de los años, incluido el suministro de un inventario para la tienda el año 2015.
Pauline ha visto la mano amorosa del Señor en el trabajo en su vida. "Empecé a descubrir, seis años después de la muerte de Rami, qué gran honor es ser la viuda de un mártir", dijo.
“Jesús, para nosotros, se convirtió en una realidad, se convirtió en un esposo, se convirtió en un padre, se convirtió en un hermano, se convirtió en un ayudante, se convirtió en todo, una persona en la que puedes confiar, de la que puedes depender”.
"Mi mensaje a las viudas es, no te entierres con tu esposo. No!, sal fuera y sé un testimonio. Experimenta a Jesús y deja que te levante y te use de una manera milagrosa para traer gloria y honor a su nombre”.