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Torturando a los Perros

A las 9 a.m. los golpes comenzaron otra vez. Los oficiales de policía arrastraron a los dos amoratados evangelistas desde la estación de policía a la plaza de la comunidad, donde una gran multitud se había reunido por tener el privilegio de golpear a estos "propagadores de mentiras y rebelión". Mientras las más de 100 personas daban pasos al frente para golpear a los evangelistas, los dos hombres permanecieron en silencio. "¡Perros!" gritaba burlándose la multitud que observaba. Los golpes duraron tres horas.

Compartiendo la Fe valientemente

"Hy", de 31 años, y "Tan", de 27, son del norte de Vietnam. Los dos hombres llegaron a ser creyentes en 1996 después de escuchar un programa de radio cristiana patrocinada por VDLM y transmitido por la Compañía de Radiodifusión del Lejano Oriente, en inglés: Far East Broadcasting Company (FEBC). Los nuevos cristianos dedicaron sus vidas a compartir el Evangelio con los pueblos indígenas en su área, la mayoría de los cuales tienen creencias animistas.

Esta área es difícil para los nuevos creyentes y evangelistas. Los creyentes enfrentan prisión a manos de los oficiales del gobierno comunista y acoso de parte de los líderes de las aldeas. A pesar de los obstáculos, Tan y Hy con regularidad compartían su fe. Dentro de sólo dos años, todos en su aldea habían llegado a ser cristianos. Los dos evangelistas realizaban un servicio regular en la iglesia y continuaban ministrando en áreas nuevas.

  Golpeados por Evangelizar

Un día mientras dejaban una aldea donde habían estado trabajando, Tan y Hy fueron detenidos por las autoridades y llevados a la estación de policía de la aldea. Después de ser esposados juntos, les dijeron que era ilegal proclamar el Evangelio. Los oficiales de policía comenzaron a golpearles, a darle puñetazos e incluso torcer sus orejas.

Los oficiales confiscaron sus tarjetasde identificación y teléfonos móviles, exigiéndoles que dejaran de evangelizar.

Cuando la policía supo que tres familias de la aldea se habían vuelto a Cristo y habían dado sus ídolos ancestrales a Tan y Hy para que los quemaran, furiosamente les dijeron a los evangelistas que regresaran los ídolos y restablecieran la adoración de las familias a estos dioses. "No puedo hacer eso", respondió Hy, " Soy un cristiano". Los golpes continuaron hasta la noche y otra vez al día siguiente. Los rostros de los evangelistas estaban hinchados y sus cuerpos adoloridos por los golpes.

Después de dos días de ser golpeados, Tan y Hy fueron arrastrados a la plaza de la aldea, todavía esposados juntos. El tercer día de golpes sería muy distinto. La policía había invitado a toda la aldea a tomar parte en su castigo. Algunos aldeanos les daban patadas y puñetazos, mientras que otros los golpeaban con garrotes de policía. Algunas de las mujeres tiraban fuertemente el pelo de ellos y abofeteaban sus rostros.

Mientras los hombres eran atacados, los aldeanos se mofaban y le insultaban. "Llamen a su Jesús ahora para que les quite las cadenas", ellos se burlaban. "Él los alimentará - no necesitarán arroz del gobierno".

Luego, alguien llevó un sucio comedero de cerdos y lo puso frente a los hombres. La multitud forzó a Tan y Hy a comer arroz cocido del comedero. Aunque humillados y físicamente exhaustos, permanecieron en silencio.

Más tarde, Tan contó que mientras ellos recibían cada golpe, recordaban cómo Jesús había sido golpeado. Eso les dio fuerzas para soportar las tres horas de golpes. Finalmente, la policía los liberó. "Nuestros cuerpos completos estaban apaleados y amoratados, todo nos dolía " recuerda Tan. "Mi rostro estaba tan hinchado que no podía ver con un ojo".

 En la foto: Tan y Hy muestran la forma en que ellos fueron esposados juntos mientras eran torturados.

En la foto: Tan y Hy muestran la forma en que ellos fueron esposados juntos mientras eran torturados.

Un Testimonio que perdura

Al regresar con sus familias, Tan y Hy fueron inmediatamente llevados al hospital donde permanecieron siete días recuperándose. Una vez en casa, recibieron un documento de los oficiales de la aldea advirtiéndoles que si ellos regresaban serían asesinados. Ambos hombres rehusaron firmar el documento. Sabiendo que los nuevos creyentes en la aldea podrían estar bajo gran presión, Hy inmediatamente llamó para tranquilizarles: "Todavía quiero ir a visitarles", él les dijo, " pero tendremos que ir secretamente".

Dado que es muy peligroso viajar a la aldea de forma regular, Hy a menudo anima a los nuevos creyentes orando con ellos y leyéndoles la Biblia a través de su teléfono celular. Durante un reciente llamado telefónico, ellos le contaron a Hyque otra familia de su aldea había puesto su fe en Jesús.

A lo largo de los lugares de Vietnam donde los cristianos enfrentan persecución, VDLM ayuda a entrenar evangelistas como Tan y Hy, y provee DVDs cristianos, literatura y Biblias para su distribución. Además, proveemos apoyo a las familias de hombres y mujeres encarcelados debido a su fe y ayudamos a las familias que después de convertirse a Cristo son desalojadas de sus aldeas.

Aunque Tan y Hy ya no pueden más visitar la aldea donde fueron atacados, el testimonio de su fidelidad está aún alcanzando personas allí. Una familia que evidenció el brutal ataque a los evangelistas, viajó a su aldea para hablar con ellos. "Vien", quien estaba muy enfermo, vino a preguntar si su familia podía recibir salvación y sanidad. Los evangelistas y su iglesia oraron por Vien, y él se recuperó de su enfermedad. Ahora él está sano y activamente comparte su testimonio con otros en su aldea.

Cuando un obrero de VDLM le preguntó a Vien si él alguna vez dejaría la fe cristiana, él respondió: " No lo haría. Incluso si esto significase que yo tuviera que morir, no dejaría a Jesús. Incluso si fuera desalojado de la aldea, aún creo que Jesús cuidaría de mi y de mi familia”.

: La Radio provee enseñanza cristiana y compañerismo para muchos cristianos aislados.

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